Alejandra Mazo, estudiante en Stanford: “Quería entrar e iba a hacer lo que fuera necesario para conseguirlo”

Estudiar en una universidad americana es un sueño para muchos jóvenes de todo el mundo dado su enorme prestigio. Estados Unidos cuenta con algunas de las universidades más reconocidas internacionalmente. De hecho, según el Ranking QS World Univeristy 2018, cinco de las diez mejores universidades del mundo están en EEUU: Massachusetts Institute of Technology (MIT), Stanford University, Harvard University, California Institute of Technology (Caltech) y University of Chicago.

Hoy te presentamos a Alejandra Mazo, joven madrileña que también soñaba con estudiar la carrera en EEUU y, tras un largo y duro proceso, consiguió ser admitida en Stanford. Estudia Management Sciencie Engineering (ingeniería de organización industrial) y está a punto de empezar su tercer año. Hoy nos cuenta cómo fue todo el proceso para conseguir la admisión, cómo preparó los exámenes de acceso y cómo está siendo su experiencia, ¡no te lo puedes perder!

LA EXPERIENCIA DE ALEJANDRA MAZO EN STANFORD

 

  • ¿Por qué decidiste irte a estudiar a una universidad en EEUU?

Decidí salir fuera de España porque unos amigos de mis padres ya habían mandado a sus hijos y les había gustado mucho. Así que vimos las oportunidades que ofrecían tanto las universidades inglesas como las americanas y nos pareció que era la mejor opción para estudiar ingeniería aeroespacial (que era en principio lo que yo iba a estudiar). De hecho, mis padres fueron los que me animaron a empezar este proceso. Así que fue una decisión mutua, no tuve que convencerles.

  • ¿Cómo tomaste la decisión de estudiar en una universidad TOP?

Fue una decisión conjunta con mis padres. Ellos me ofrecieron esta oportunidad siempre y cuando fuese a una universidad en la que valiese la pena tanto el esfuerzo económico como mental y personal de irme fuera cuatro años, incluso más si al final me quedo allí. Por eso solo barajamos la opción de irme si era a una universidad TOP. Al principio pensamos ver opciones también en universidades con un ranking más bajo, por si me arrepentía de esta decisión, pero finalmente decidimos que solo seguiríamos adelante con el proceso si me aceptaban en una de estas universidades TOP.

  • ¿Tenías claro que querías ir a Stanford?

Realmente sí, porque los programas de ingeniería contaban con unos recursos y unos profesores increíbles. Además, el tiempo en California es mucho más parecido al de España que el que hay en el resto del país. Me enamoré de la universidad nada más ver su página web y los vídeos de los estudiantes.

  • ¿Cómo fue el proceso de preparación para entrar en esta universidad?

La verdad es que antes de entrar en el proceso, no era consciente del esfuerzo y la dedicación que iba a requerir. No me di cuenta hasta que no me puse con ello y me hice el timeline.

Es un proceso muy duro, pero no porque sea muy difícil y tengas que ser todo un “cerebro” (yo no lo soy, ni mucho menos), sino que es un proceso en el que tienes que mostrar dedicación, tener mucha paciencia y tienes que saber lo que quieres, tener las cosas muy claras. En mi caso, lo tenía clarísimo: quería entrar e iba a hacer lo que fuera necesario para conseguirlo. 

Me hice un timeline de todas las cosas que tenía que hacer y lo fui haciendo poco a poco mientras estudiaba bachiller. Esa fue una de las cosas más difíciles, compaginarlo todo, pero fue posible. Es una maratón, no un sprint. Con que tengas las cosas claras y un poco de ambición y pasión por lo que haces, es sencillo, lo haces.

El TOEFL no lo preparé realmente, me compré el libro y no me salió mal, pero porque lo hice después del SAT. El SAT sí que fue una tortura. La persona que más me ayudó fue mi tutor en el colegio. Es muy inteligente y una de las personas que más admiro. Él fue quien realmente me ayudó a pasar este proceso.

  • ¿Es necesario un expediente académico brillante para acceder a una universidad TOP?

Entrar en una universidad americana sí que depende de tus notas, pero no lo es todo. Si eres capaz de mostrar tu personalidad y demostrar por qué quieres estar en ese sitio y que todas las cosas que has hecho han sido canalizadas hacia conseguir tu meta, entras.

Claro que es necesario tener un buen expediente académico porque todo el mundo lo tiene, pero no lo es todo. De hecho, mis notas del SAT no eran tan buenas como las de muchas personas que han entrado. Pero ellos vieron que mis notas del SAT mejoraban cada vez que lo hacía. Normalmente la gente suele mejorar al principio, pero empeorar en la tercera vez que lo hacen. Y yo subí mucho las dos veces que lo repetí. Eso demuestra que me esforcé, lo hice y mejoré. Y yo creo que esa mejora la tomaron muy en cuenta. Consideraron que soy una persona extranjera y en las partes de inglés, lógicamente, no iba a tener la misma nota que una persona que es nativa.

Y en bachillerato la verdad es que tenía muy buen expediente, pero no me costó excesivamente conseguirlo. Simplemente hacía las cosas como había que hacerlas. No soy una persona brillante ni mucho menos, soy una persona normal que simplemente me esforcé en el colegio y luego me he esforzado más para conseguir lo que quería.

  • ¿Cuándo te enteraste de que estabas admitida en Stanford?

Me enteré en diciembre de segundo de bachillerato. Era viernes y acababa de volver de fiesta, eran como las 2 de la mañana aquí, por el cambio horario. Y lo primero que leí en la carta fue “Welcome class of 2020”. Y en el momento, con los nervios, pensé que me habían aceptado para entrar en 2020, cuatro años más tarde. Me eché a llorar, fui a buscar a mi madre y ella ya me dijo que eso era el año de graduación, es decir, que me habían aceptado para empezar ese mismo año (2016). Y ya fui a buscar a mi padre, llamé a AGM, a mi profesor… Fue una experiencia que recuerdo con mucho cariño.

  • ¿Cómo es estudiar en Stanford?

Es bastante curioso, es una maratón. Aquí no es solo cuestión de ser inteligente, ni mucho menos, tienes que apoyarte en tus compañeros y hay mucha colaboración entre nosotros, que es algo que me sorprendió para bien. Tienes que ser tú quien lleve la iniciativa para aprovechar todas las oportunidades que esta universidad ofrece. Tienes millones de oportunidades, pero tienes que ser tú el que las sepa aprovechar, nadie te pone las cosas en bandeja. Y es algo que veo, que hay mucha gente que se acomoda, que simplemente va a clase y no se da cuenta de la cantidad de oportunidades que hay.

Realmente se trata de compaginar tus estudios con otras actividades. En mi caso estoy estudiando Management Sciencie Engineering (ingeniería de organización industrial), pero no es ni mucho menos todo lo que hago aquí. Luego estoy en un club de marketing, en un club de Stanford Women and Business… de esa forma aprendo a hacer muchas cosas a la vez. De eso se trata la vida, no solo tienes tu trabajo, tienes que poner en común muchas cosas distintas.

Una de las oportunidades que te brinda esta universidad es que tengas acceso a personas que trabajan en las empresas más top del mundo. Tienes que aprender a coger todas las oportunidades, no solo académicas, también de conexiones, de clubs…

  •  ¿Coincides con más compañeros españoles? 

No hay muchos españoles aquí, somos unos 5. No coincido demasiado con ellos pero sí que una vez al mes intento comer con alguno de ellos porque es la forma de seguir estando en contacto con mi cultura. Y echo mucho de menos la cultura española. Y, por otra parte, he conocido a personas de todo el mundo, de muchas partes de Estados Unidos, con ideas políticas e ideologías tan distintas a las mías que me han abierto los ojos completamente. Antes vivía en una burbuja y esto me ha hecho descubrir que hay muchas más cosas de lo que nosotros creemos. Tienes que estar abierto a todas esas ideas y perspectivas porque si no este mundo se te queda grande.

  • ¿Qué diferencias académicas has notado respecto a España?

La verdad es que el idioma es una de mis últimas preocupaciones. Sí que supuso un problema al principio, pero como lo cierto es que tienes que entender las clases para aprobar, tu mente se pone en modo supervivencia y aprendes el idioma y lo comprendes lo más rápido posible.

Lo que más me costó es aprender a sincronizarme con el ritmo que tiene esta universidad y con el ritmo que tiene la gente aquí. Se levantan a las 6 de la mañana, van al gimnasio,luego van a clase, a reuniones… Todos parecen ‘superman’ y ‘superwoman’ pero realmente lo que hacen es organizarse muy bien el tiempo y ser muy conscientes de que hay momentos para cada cosa.

Y eso es lo que más me costó porque al principio intentaba hacerlo todo y abarcarlo todo y me frustraba conmigo misma porque no era capaz. Ahora tengo una rutina de levantarme muy temprano por la mañana, salir a andar o a correr, luego estudio un poco y voy a clase, después voy al trabajo… Y adaptarme a este ritmo ha sido lo que más me ha costado y lo más diferente respecto a España, comparado, por ejemplo, con las rutinas de mis amigos. En España cuando vas a la universidad, todo lo que haces es académico y ya está. Tienes tu vida en la universidad y tu vida fuera. Aquí tu vida es la universidad y la universidad es tu vida. De forma que tienes que encontrar un ritmo sano y saludable dentro de eso.

Sí que es verdad que a veces me da mucha envidia la gente que después de un día en la universidad se va a casa y se olvida de todo porque yo vivo en la universidad. Pero también es verdad que a veces siento que la falta de distintas cosas que hacer en la universidad en España es lo que hace que la gente acabe harta y solo asocie universidad con estudiar. Yo asocio universidad con estudiar, con Stanford Marketing que es una de mis actividades favoritas… Y esa asociación hace que no deteste trabajar día y noche en lo académico.

  • ¿Te está resultando difícil la carrera?

Los estudios no son nada del otro mundo y de hecho las matemáticas que se estudian en España son más difíciles. Pero aquí te preparan para todo. No solo te preparan para saber hacer integrales, te preparan para saber a hablar con un CEO, llamar a una persona que no conoces y no bloquearte, escribir un buen email... que parecen tonterías, pero no lo son. En España a lo mejor hay una asignatura de cómo escribir profesionalmente y te ponen a escribir modelos de emails. Pero aquí te obligan a escribir y llamar por teléfono de verdad al CEO de una compañía. Y al principio lo que me pasaba es que estaba súper nerviosa, me iba el corazón a mil, me sudaban las manos y no sabía qué decir ni qué hacer. Pero ahora soy capaz de escribir un email profesional y llamar de forma natural. Eso es lo más difícil al principio, más que cualquier examen de matemáticas.

  • ¿Crees que el hecho de estudiar en Stanford te va a abrir muchas puertas en el futuro?

Desde luego, todos los contactos que haces aquí no los encuentras en otro lado. Y la red de antiguos alumnos de esta universidad te abre las puertas de cualquier sector de cualquier lugar del mundo. Lógicamente no es gratis, porque hay mucho esfuerzo detrás. Es verdad que tienes esa red pero tienes que ser tú quien escriba los emails y llames a la vez que tienes que ir a clase.

  • ¿Conoces la experiencia de otros compañeros tras acabar la carrera?

Sí, eligen un sector, una compañía y allí se van. Tengo amigas de mi hermandad del año pasado que se graduaron y que ya están trabajando para Morgan Stanley, Tesla, Google, Facebook…  Todo lo que les interesaba lo han conseguido canalizar y aplicar, independientemente de lo que estudiaron. No hay una carrera predeterminada para cada trabajo. Lo han canalizado y lo han conseguido enfocar a lo que ellos querían hacer y donde querían hacerlo.

  • ¿Qué expectativas tienes para el futuro? 

De momento, considero quedarme aquí en EEUU después de mi graduación. Me gustaría entrar en el mundo de las finanzas, he descubierto que es un mundo muy interesante y que puedo aplicar mi conocimiento de ingeniería, de optimización, etc. Va a ser un sector que me va a hacer crecer profesionalmente y personalmente.

Así que de momento me quiero quedar aquí en USA, aunque no descarto en algún momento volver a España porque lo echo de menos cada día. Pero las oportunidades laborales que hay en EEUU no tienen comparación y para empezar tu carrera es el lugar perfecto.

 

 

 

BECAS PARA ESTUDIAR EN EE.UU.

Si tú también sueñas con estudiar en una universidad en EEUU, ¡es tu momento! Existen becas académicas y deportivas para poder hacerlo. Las universidades americanas ofrecen becas a estudiantes y deportistas de otros países para ayudarles a financiar los estudios. Si quieres conocer tus opciones de beca en Estados Unidos, el primer paso es completar con tus datos el formulario de nuestra página web. De esta forma, expertos de AGM podrán contactar contigo e informarte de tus opciones de beca en USA. ¡No pierdas la oportunidad!

SUSCRÍBETE AL BLOG
Recibe los últimos artículos de AGM.

Recibe los últimos artículos de AGM.

Ver política de privacidad

Sandra Pallarés
sandra.pallares@agmeducacion.com


¿QUIERES QUE TE INFORMEMOS SOBRE TUS POSIBILIDADES?

Te recordamos que AGM puede evaluarte sin compromiso